Historia


Somos una empresa familiar joven, pero con una historia que nos vincula desde hace más de medio siglo al sector agro industrial.

Cuando Abraham Dumit huyó de la guerra del Líbano y llegó al país, probablemente no imaginó que sus inicios como proveedor de frutas en el Mercado Central y productor desde su campo de Famaillá derivarían en una empresa que se convertiría en un referente de la producción y el desarrollo tecnológico del sector agro industrial de todo el Noroeste argentino.

En la década del 60, sus hijos, Raúl, Inés y José, ampliaron sus fronteras hacia Córdoba, primero en el rubro de la Construcción y luego, en la comercialización del azúcar.

Con la compra de campos en Florida y Garmendia se dio impulso a nuevos proyectos como la producción de caña de azúcar y la cría de caballos peruanos, actividad que nunca concretaron puesto que se focalizaron en el cultivo de soja y maíz, a los cuales luego se sumarían otros nuevos e incipientes cultivos en la región.

Cuando José Abraham falleció, a mediados de los 60, Raúl tomó las riendas del proyecto en Tucumán con el apoyo incondicional de su esposa, Gladys Ahualli. Incursionó en la cría de vacunos de la raza Pardo Suizo en Garmendia como un modo de sumar la actividad ganadera a las que ya realizaba.

Por aquel entonces, “Don Mime”, como lo conocían todos, fue comprando y arrendando fincas para ampliar las 900 hectáreas productivas que poseía. Incursionó en el cultivo de porotos y fue uno de los pioneros en sembrar soja en la provincia.

Serían sus dos hijos, José Gustavo Dumit y Néstor Raúl Abraham Dumit -que por entonces eran adolescentes- quienes intervendrían en los trabajos que había iniciado su padre contribuyendo así al desarrollo productivo y familiar de la empresa.

Con el empuje de la nueva generación, los hermanos Dumit abandonarían la ganadería para dedicarse a la agricultura: serían unos de los primeros en incorporar el sistema de siembra directa en Tucumán, el mayor logro de esa época de transición y una bisagra fundamental para el país.

Las inversiones continuaron creciendo: era la mejor manera de reinvertir las ganancias que generaban el esfuerzo, la dedicación y el trabajo. Con el fin de diversificar las zonas de cultivos, expandieron sus fronteras hacia Santiago del Estero y Salta, en donde comenzaron a cultivar porotos y legumbres, hoy soportes fundamentales.

Con la esencia del legado de su abuelo y de su padre, los hermanos Dumit hicieron un salto imprescindible: transformaron una empresa de familia en una empresa formal mediante la profesionalización de la institución.

Hoy, Schebye, legado de aquella tradicional empresa de Raúl Dumit, es un referente de la producción agrícola en todo el NOA y a lo largo de 18.000 hectáreas de campos propios entre Tucumán, Salta y Santiago del Estero, fue diversificando su producción de soja, maíz amarillo, maíz colorado, alubia, negro, cranberry, red light kidney, garbanzo, trigo, limón y caña de azúcar.